3.3.12
Chapuzas
Tengo el cubículo que pomposamente llamo "el taller", lleno de herramientas que no necesito, que nunca he usado y que tampoco sé usar (por mucho que presuma de saber hacerlo). Si a esto sumamos las que me han regalado, (si no sabes que regalarle el día del padre, un moderno taladro electrónico de velocidad variable siempre queda bien, aunque ya tenga siete), las cajas de herramientas, los botes de pintura que nunca te decides a tirar porque aún están medio llenos, las piezas sobrantes de reparaciones domésticas que tampoco tiras por un "si acaso" que nunca ocurre, los tornillos que comprastes por cajas aunque sólo necesitabas dos y un inmenso etcétera de chismes y artefactos diversos que una vez pensaste que necesitabas desesperadamente, fácil es imaginar la cantidad de trastos que pueden acumularse tras veinte o treinta años años de ejercicio de supuesto aficionado al bricolage.
Y lo peor, lo peor de todo es que cuando realmente necesitas algo, nunca lo tienes. Y tienes que volver a la ferretería... ¿Con qué cosas saldré esta vez?
24.2.12
El chollo de la Formación
12.7.11
Rateros de corbata
Llega final de mes y Fulanito está la espera de que le ingresen su menguada nómina. El dia 30 ve que no se ha hecho la transferencia, como tampoco se hace el dia 31. Reclama a su empresa, pero ésta le demuestra que ha efectuado la orden de pago el dia 29. Con un fin de semana por medio, el ingreso se efectúa finalmente el lunes dia 3 a las 11:30 horas. Para entonces (y sin importar que fuera fin de semana) ya le han cargado en cuenta la mensualidad de la hipoteca, el crédito del coche, los gastos de las tarjetas de crédito, etc. En consecuencia Fulanito se ha vuelto a quedar otra vez al descubierto y, entre penalizaciones e intereses, el banco le ha cargado 37 euros por “adelantar el dinero” durante un par de horas… ¿Dónde ha estado el dinero durante esos cinco dias?.
Lo cierto es que los bancos tienen preparado el protocolo que rige las operaciones bancarias para que a la mínima oportunidad se carguen en cuenta los pagos antes que los ingresos. De esta forma en el mejor de los casos se ahorran intereses (sólo unos céntimos, pero multiplicados por millones de cuentas). Y, si hay suerte, se puede pillar en números rojos a algún panoli que encima tendrá que pagar (unos pocos euros, pero multiplicados por cientos de miles de panolis). No tienen ningún inconveniente en juguetear con las fechas y las horas de las operaciones. Si el cliente protesta se echan las culpas unos a otros y de todas formas nadie que no sea el mismo banco tiene forma de demostrar nada. Se trata de una estafa, sí. Un pequeño desfalco. Pero jode.
Esto es sólo una muestra de la picaresca a la que recurren los bancos para desangrar a sus clientes, sobre todo a los pequeños clientes cuya situación está al borde del descubierto que son las principales víctimas de estas prácticas. No son ellos solos: Todas las grandes empresas de servicios (bancos, telefonía, gas y electricidad, etc) recurren a la pequeñas raterías mediante cargos indebidos o duplicados, rateos, redondeos, comisiones, adelantos … pequeñas sisas de uno o dos euros cada vez, apenas nada, cantidades que el cliente ni nota ni se molesta en comprobar pero que sumadas suponen muchos millones de euros.
Tratar de recuperar ese dinero ni siquiera compensa el tiempo invertido en hacerlo. Sobre todo teniendo en cuenta que tienes que perder horas de tiempo y trabajo para llamar o acudir a las oficinas en “horario laboral” y que muchos de los números telefónicos de “marear al cliente” (Uy, perdón!. Quise decir de “atención al cliente”) son de pago. Y como estos casos hay que tratarlos individualmente previa denuncia del interesado…¿Quien se va atrever a llevar a juicio a un banco por diez o quince euros?. Así que lo dejas correr pensando que tampoco es tanto dinero y que las molestias no compensan.
En las pocas (muy pocas) ocasiones en las que alguna Asociación de Consumidores de ha tomado la molestia de iniciar una batalla legal contra alguna de estas prácticas, los bancos se han limitado a devolver el dinero (varios años mas tarde) alegando “un error”. Y no todo el dinero, pues a menudo cada perjudicado debe solicitarlo individualmente y si no lo reclama pues no se lo devuelven y en paz.
Y una mierda se trata de simples errores!: se trata de un robo sistemático y planificado amparado en la impunidad, por lo difícil que es demostrar que se trata de un robo deliberado y porque además robar un puto euro aquí ni siquiera se considera delito, aunque sea a millones de personas. Y lo que está pasando es que la impunidad estimula la avaricia y ya son demasiados los que se apuntan a robar “un poco” y “un poco más”. Y la osadía crece cada dia que pasa.
He leido en alguna parte que por estos procedimientos tan ingeniosos como poco éticos las principales empresas y bancos “recaudan” al año del orden de los 7000 millones de euros. Me parece que el artículo exageraba un poco pues eso supondría poco mas o menos 140 euros anuales por cabeza, de media. El artículo era viejo, de allá por el 2007 y mucho me temo que con la crisis la cosa no haya hecho sino empeorar.
No se lo que opinan nuestros “Indignados” del tema, pero a menos que se consiga que estas microestafas masivas sean perseguidas y castigadas de oficio, a menos que se haga posible ver en la cárcel a un Botín o un Alierta por estafar un euro a un millón de personas, a menos que nos demos cuenta de que no podemos permitir esa impunidad y cara dura… A menos que… Nada. Nos seguirán robando y jodiendo, cada vez más y más hasta que algo o alguien explote.
14.4.10
Me desperté y el dinosaurio seguía allí (nanorrelatoss)
Se dice que la primera frase que encabeza un libro es fundamental para atrapar al lector, el escritor lo sabe y por ello muchas “primeras frases” de conocidas novelas son nanorrelatos por derecho propio, desde el un tanto farragoso: “En un lugar de la Mancha -de cuyo nombre no quiero acordarme- no ha mucho tiempo vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor” de Cervantes, hasta el lacónico “Llamadme Ismael” de Melville.
Como el nanorrelato se ha puesto de moda y en la red menudean los concursos se han instituido reglas. Tan breves como él mismo. Si bien el nanorrelato “puro” consiste en una única frase, se permite más de una frase, e incluso incluir “muletas” (título o firma) siempre y cuando no se rebasen las diez palabras en total. A título ilustrativo, el ganador del I Premio BCN de nanorrelatos ha sido “El Artista” de Alejandro Alcalde: “Lo sentimos Adolf, pero no tienes bastante talento”. Diez palabras justas, incluyendo el título.
En mi opiníon lo de las muletas es poner las cosas demasiado fáciles: frases a priori tan inocentes como “Perdí mucho tiempo limpiando la habitación” o “Lo que mas me gustó de ella fueron sus ojos” cobran fácilmente un nuevo significado si titulamos a la primera “El sicario” o firmamos la segunda “Hannibal Lecter”
En fin: que es divertido probar.
“La culpa la ha tenido Diana”
P.D. Y si hay nanorrelatos, también hay películas de nanometraje. Los "nanos" de autopropaganda del antiguo Canal13 (especializado en el género negro) duraban escasamente diez segundos pero eran fantásticos. ¿Quien no recuerda aquél teléfono móvil que sonaba en el jardín mientras el aspersor regaba la tierra removida?. ¿O el del patito de goma ?. ¿O el del ascensor vacío?
1.3.10
8.2.10
Prou burocracia!!
18.1.10
AVATAR, LA PELI
Simplemente espectacular. Lo de la visión 3D, toda una “pasada”… aunque he descubierto que el sistema de las gafitas no ha sido diseñado pensando en los que usamos gafas progresivas. Si tienes la mala suerte de ser uno de esos desgraciados, con gafas o sin gafas saldrás de la película convertido en un consumidor complusivo de analgésicos. Pero, eso sí, la película es tan entretenida que soportas el lagrimeo con naturalidad y sólo te das cuenta del tremendo dolor de cabeza que vas a padecer el resto de la tarde cuando faltan diez minutos para que la peli acabe.
Por otro lado AVATAR como película es lo que en el género se llama una Space-ópera, es decir, una aventura fantástica ambientada en un futuro mas o menos lejano con un argumento laminar de buenos y malos en el clásico estilo iniciado por la “Guerra de las Galaxias”. Podemos ver en ella todos los tópicos y amaneramientos del género: el viaje iniciático, el amor quasimposible, la causa noble, la “eterna” guerra entre la luz y la oscuridad (o entre la opresión-libertad), el síndrome de David, la desesperada batalla final y la ayuda inesperada en el último momento … y mucha acción, sobre todo mucha acción e imágenes apabullantes que dejen con la boca abierta.
En resumen: una película fácil y divertida (y a veces lo mas difícil es hacer pelis divertidas y si no que se lo pregunten al cine español), predestinada a arrasar en taquilla y dirigida sobre todo al público más juvenil, pero de la que un adulto medianamente inteligente también puede disfrutar enormemente siempre y cuando esté dispuesto voluntariamente a desconectar buena parte de sus neuronas. Nada que alegar: uno ya sabe a lo que viene. Desconectas la parte de tu cerebro que contenga la mas mínima expresión de analítica, escepticismo, crítica o cinismo, te dejas engullir por el espectáculo y… a disfrutar!. Confieso haberlo pasado en grande con pelis mucho peores.
Pero resulta que según JC, su premiado director, la película hay que tomársela en serio. Por lo visto se trata de un alegato conservacionista que denuncia las agresiones que sufren la naturaleza y los pueblos minoritarios por parte de un sistema imperialista y corrupto. Una película para motivar y hacer pensar (sic.). Joer. ¿ Pero lo dice en serio?. Porque si nos ponemos las gafas de pensar…
Si nos ponemos las gafas de pensar podríamos darnos cuentas de la descarada manipulación psicológica a la que es sometido el espectador: Los N’vaii son una sublimación obvia de la ya idealizada figura del Indio Bueno de las Praderas norteamericanas (que nunca existió). Con un aspecto físico diseñado psicológica e infográficamente para resultar atractivo incluso sexualmente y con la que al espectador le resulte fácil identificarse. Si tuvieran cuatro ojos, seis miembros, dientes de quince centímetros y el cuerpo recubierto de placas dérmicas como parece ser la tónica de la imaginativa megafauna de Pandora tal vez no sería tan fácil identificarse con ellos pero la historia de amor interespecífico hubiera resultado mucho mas... provocativa.
Por el contrario los mineros y militares mercenarios están parodiados hasta el extremo. Lo único que mueve el “tinglado” humano es la codicia y hasta los científicos aparecen como meros cómplices forzados hasta que se rebelan (los únicos con el protagonista que se salvan de la debacle moral, aunque si la cosa fuera más realista… no sé, no sé) .Porque a los empresarios sólo les interesa conseguir beneficios (sin arriesgarse mucho, eso sí) y los ingenieros resultan ser siervos obedientes y estúpidos. Los mineros y sus familias son simples bajas colaterales sin rostro que sólo salen brevemente desfilando como borregos al final de la película. Y los militares o son psicópatas de gatillo fácil o son meros esbirros (además de exmarines yanquis). En cualquier caso bastante incompetentes militarmente porque (si nos ponemos serios, eh!) la batalla final entre los helicópteros blindados y los jinetes de dragones resulta muy poco creíble.
Así las cosas resulta fácil tomar partido por los buenos, que son buenísimos y además guapos y defienden una causa nobilísima. En resumen : si consideramos la película desde un punto de vista lúdico es una peli de aventuras sumamente entretenida y de todo punto recomendable. Pero si pretenden que nos la tomemos en serio… bueno, entonces es un panfleto. Un panfleto espectacular plagado de lugares comunes, hipocresía y mala leche. Prefiero tomármela de la primera forma y pensar que JC se ha pasado tres pueblos con la promoción de la peli, queriendo que nadie se escape de pagar la entrada, ni siquiera la progresía mas enconada ni los ecologistas mas radicales ni los antisistema mas refractarios.
Y supongo que habrá una segunda parte. El tema puede ser un filón grandioso porque Pandora podría ser un planeta apenas descubierto al espectador y porque el tema podría dar mucho juego. Propongo tres posibles continuaciones:
PANDORA, DOCE AÑOS MAS TARDE.
1) Llega la Flota de los Marines Espaciales , Legión “Los Devoradores de Mundos” y arrasan el planeta de Polo a Polo. De los N’vaii no queda ni el recuerdo. Pero Pandora se venga porque los científicos llevan a la Tierra semillas del árbol de la Vida que se escapan del laboratorio. Gigantescos árboles de crecimiento supersónico arrasan las ciudades y emiten millones de semillas que convierten a quien las toca en fanáticos asesinos ecoterroristas.
2) Como dice la doctora esa se reconoce que la verdadera riqueza de Pandora reside en su biología, por lo que el Planeta es declarado “Reserva biológica” y su acceso es restrigido a los científicos. Luego a amantes de la natura ricos y luego a amantes de la natura menos ricos… Finalmente los nativos acaban vendiendo abalorios y danzas típicas a los turistas y regentando casinos, disponen de televisión por cable y pelis en 3D y todo el mundo es feliz.
3) Meter más alenígenas en el negocio siempre es garantía de taquillazo. La noticia de las riquezas de Pandora se ha extendido por la galaxia. Además de los humanos, aparecen los aliens, los predators y los mediopulpos de “Independence day” a disputarse el botín. Los N’vaii dudan entre que los frían en aceite o en mantequilla y JC podría fichar a GL para grabar macroescenas de macrobatallas estelares sobre la atmósfera tóxica de Pandora.
P.D. Si yo fuera el malo de la película no hubiera disparado ni un tiro. Le sacudo un peñascazo al árbol desde la órbita y lo convierto en un cráter que ni excavadoras les iban a a hacer falta a los mineros. De paso aprovecho para montar una misión de “ayuda humanitaria” para camelarme a los N’vaii supervivientes.Y nadie podría echar la culpa a los humanos, aunque para guardar el secreto un par de pilotos y seis u ocho controladores de radar tuvieran que sufrir un accidente. Pero claro, esto es “Avatar” y no “El Padrino”.